Este 8 y 9 vuelve la obra teatral “RABIA” a Valparaíso por aporte voluntario

Luego de la calurosa recepción del estreno de RABIA, obra escrita y dirigida por María José Pérez Espina, con las actuaciones de Zimri Bani, Rubén Moscoso y Miguel Camus, el segundo montaje del Colectivo Teatral Mal de Ojo se presenta nuevamente en “Las Ruinas”, un sitio abandonado que se encuentra sobre la Plaza del Descanso en Cerro Cárcel, este próximo 8 y 9 de diciembre a las 20:30 hrs. Adhesión voluntaria a la gorra.

El Colectivo Teatral Mal de Ojo invita a participar de una experiencia única de teatro en la calle, que interviene a la ciudad completa por sus perspectivas visuales y temáticas políticas que ponen en tensión a la obra con la vorágine de la ciudad. Carolina Benavente, docente y cientista política de la Universidad de Valparaíso, cataloga la obra como una experiencia tribal que nos devuelve al origen del teatro, donde se involucra a la ciudad completa como parte de este ritual, denominando Rabia y el quehacer del colectivo como teatro público porteño. El colectivo desarrolla una propuesta artística en base a elementos hiperrealistas, interviniendo espacios abandonados en la ciudad y lugares no habituales para realizar un montaje teatral, y así hablarnos de los vestigios que ha dejado la dictadura y posdictadura en el comportamiento del pueblo chileno.

Como colectivo teatral queremos invitar a la comunidad a participar de esta experiencia en la que se pretende rescatar espacios públicos que habitamos diariamente, para el teatro y el arte en general; espacios en los que queremos recuperar nuestras discusiones políticas en torno a estos lugares. De la misma manera invitamos a recuperar nuestra memoria histórica y poner en tensión temáticas que cruzan las distintas generaciones de los pueblos oprimidos a los cuales pertenecemos.

La obra trata la llegada de dos mujeres extranjeras a un lugar eriazo, donde se encuentran a dos obreros acarreando escombros. Luego de un extraño encuentro de los personajes, la acción dramática se torna macabra, ya que se descubre que lo que arrastran los obreros no son escombros, sino osamentas de obreros y personas del pueblo de Rabia. El montaje reflexiona sobre la muerte, sobre los muertos no sepultados, sobre aquellas voces que aún suplican justicia, sobre la idea moderna del trabajo, como sinónimo de una dictadura hacia el cuerpo, que termina siendo la representación de un genocidio invisibilizado por nuestra sociedad. A través de personajes que encontraríamos en nuestras ciudades actualmente; el opresor verdugo del cuerpo, el obrero esclavo, y dos mujeres extranjeras que tensionan este escenario, la historia decanta en el grito de la Rabia de un pueblo oprimido.

Anuncios

Tira tus espinas!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s